lunes, 13 de junio de 2016

El poder de los Juicios en el coaching

EL PODER DE LOS JUICIOS

Ö      Contrario a las afirmaciones que usamos para describir la manera en que observamos las cosas (lo que es real para nosotros), los juicios son una apreciación o interpretación nuestra sobre la realidad. A raíz de un juicio emitido el mundo cambia.

Ö      Al emitir un juicio, generamos esa nueva realidad que afecta la identidad de lo juzgado, abriendo (o cerrando!) un ámbito de relaciones y acciones posibles entre nosotros y lo que hemos juzgado. Esto es válido para situaciones, objetos, como personas. Es así como los juicios que hacemos de otros, que nos hacen o nos han hecho  influyen en nuestra identidad pública y privada, sean o no fundadas.

Ö      Los juicios son actos enteramente lingüísticos, solo cobran existencia cuando los formulamos; su poder (declarativo) radica en que las interpretaciones que proveen, modifican la realidad de los sujetos y objetos directa o indirectamente afectados por nuestro juicio.

Ö      Como interpretación el juicio vive en el que lo emite, no es una propiedad del objeto o persona que juzgamos; siempre deja abierta la posibilidad de discrepancia (!).

El compromiso social que asumimos al juzgar, es:
          
§  que nuestro juicio es válido (o sea: tenemos la autoridad y la competencia para emitirlo) a diferencia de las afirmaciones que son Verdaderas o Falsas y el poder está en las evidencias que proveemos. 
§  que lo podemos fundar, en términos de:
-       Mi inquietud  (¿Para qué juzgo?)
-       Especificar el dominio de acción  (¿En qué ámbito juzgo?)
-       Estándares de conducta para mi juicio  (¿A cuales estándares de conducta se refiere?)
-       que existen afirmaciones sobre conductas recurrentes, en el pasado, que lo respaldan;
-       que no existen contra-afirmaciones.

Ø  Los juicios son solo eso … juicios! Si son fundados, son solo eso…. Juicios fundados!!


Autoridad para emitir juicios
Primera responsabilidad social de los juicios: Tener autoridad.
Decimos que la primera responsabilidad social al emitir un juicio es tener la autoridad para hacerlo.  Por el hecho de existir, de ser linguisticos e  interpretar en el lenguaje, tenemos la capacidad de emitir juicios, opiniones. Es una cualidad intrínsecamente humana.  En lo cotidiano, emitimos juicios, asumiendo esa autoridad para darle sentido a nuestras acciones. Nos orientan, son nuestra brújula. . Por ejemplo: “hace frio”, y buscamos algo para abrigarnos. Jorge es “divertido”, y esperamos reírnos con la presencia de Jorge.  “Estamos en crisis” le digo a mi pareja. Distinto es que emita el mismo juicio respecto de la economía del país.  No es lo mismo que lo diga yo, es solo mi opinión,  que no se nada de economía, a que lo diga el presidente del Banco Central, que al segundo de ser dicho, se ve reflejado en el mercado, bolsa, etc.
Dado que los juicios son declaraciones, generan mundos, es importante cuidar los juicios que hacemos de otros, pues tienen repercusiones tanto en lo personal como en lo colectivo.
¿Entonces qué significa dar o tener autoridad para emitir un juicio?
Diferente es darle autoridad a otro para que haga juicios de mi, de entidades, del mundo. Muchas veces estamos mas pendiente de los juicios de otro, que de los propios, aunque discrepemos. Dudamos de nosotros mismos y queremos darle en el gusto a todos. ¿Será eso posible? Por ejemplo: “ser buena persona”.  Para unos será posponer mis intereses por sobre las necesidades de otro. Para otro será signo de debilidad, para otros incapacidad de poner límites, etc. A unos les parece positivo a otros no. Nunca le vamos a dar en el gusto a todos, dado que tenemos diferentes interpretaciones de lo que significa ser “buena persona”.
Aquí es importante, hacernos la pregunta ¿a quién le doy autoridad para emitir ese juicio?  Socialmente, le damos autoridad para emitir ciertos juicios a entidades o personas que colectivamente le damos ese poder. Por ejemplo, jueces, árbitros, guías espirituales, líderes sociales, etc.  Y en forma individual, le daremos autoridad a quienes queremos, a quienes juzgamos que saben en algún dominio en particular. Podemos decir que es una responsabilidad personal, el tener esta pregunta presente.
En el caso de los niños,  por el hecho de serlo, le dan autoridad a sus padres frente a los juicios que estos hacen de ellos, es mas delicado aún. Requerimos asumir la responsabilidad familiar de que las “etiquetas” que le pongamos a nuestros hijos, van a influir en su identidad que después son muy difíciles de modificar. Saber que estos juicios no son escuchados como tal, sino que mas bien como afirmaciones del ser de ese niño: “así soy yo”.
Enfatizando lo ya dicho, Los juicios son un componente importante de la identidad de las personas, organizaciones, comunidades, países, etc. Con nuestros juicios afectamos a tales entidades. A su vez, todo juicio es emitido por alguien y habla también de ese alguien que lo emite. De ahí la responsabilidad social de fundarlos, constituyendo una segunda responsabilidad social.

Fundamentación de juicios:
Segunda responsabilidad social de los juicios: Fundarlos
La capacidad de interpretar, como ya expresamos, es una cualidad eminentemente humana y nos conecta con el sentido y la temporalidad.  Interpretamos, juzgamos en base a acciones realizadas en el pasado. Lo hacemos en el presente, y nos sirve para proyectarnos al futuro.  Por ejemplo, estamos por contratar un/a asistente, y evaluamos su responsabilidad. Hacemos preguntas del pasado: ¿Cuántos trabajos ha tenido? ¿Cuánto tiempo en cada trabajo? . Pido cartas de recomendación (juicios y afirmaciones). Juzgo  que tengo suficientes fundamentos para decir “es responsable” , la contrato, y espero que se comporte “responsablemente”, en el trabajo.
Por el contrario, si emito un juicio en base a otros juicios, sin preocuparme de tener suficientes pruebas, afecto mi identidad personal, como la del otro, por el solo hecho de declararlo, genero dolor, sufrimiento, además de desprestigio.
Por lo tanto, el fundamento de los juicios tiene que ver con la forma en que el pasado es traído al presente para esperar ciertas acciones en el futuro. Se trata de  formular juicios que nos apoyen efectivamente en tratar con el futuro. Al cambiar las acciones recurrentemente en el futuro, podremos modificar el juicio que tenemos sobre algo o alguien, incluyéndonos.

Existen al menos 5 dominios a mirar para fundar un juicio.
1)   Mi inquietud  (¿Para qué juzgo?) “La acción que proyectamos hacia el futuro cuando emitimos el juicio”.
Siempre emitimos un juicio “por o para algo”. Visualizamos un futuro en el        cual nuestro juicio abrirá o cerrará posibilidades.
Por ejemplo: Si decimos que Juan es “inteligente”, es para destacar que Juan se comportará “inteligentemente” en el futuro. Puede que lo hagamos para quedar bien con Juan, para promoverlo, para contratarlo o para empoderarlo. Cualquiera de estas situaciones implica un futuro posible y diferente. Abrir o cerrar posibilidades en el futuro, incluso si se trata del juicio de “inteligencia”. Juan al escuchar ese juicio, puede sentir que no puede cometer errores y entrar en una espiral de autoexigencia que le cierra posibilidades.

2)      Estándares de conducta para mi juicio  (¿A cuales estándares de conducta se refiere?) “Los estándares sostenidos en relación a la acción futura proyectada”.
Suponemos que el juicio emitido se coteja con un conjunto de estándares de comportamientos para juzgar el desempeño de los individuos, que nos permiten evaluar la efectividad de sus acciones.  
Siguiendo con Juan, es importante ver cual es el estándar que tengo de responsabilidad. Por ejemplo: que llegue al menos el 95% del tiempo a la hora, que entregue los reportes solicitados al menos en un 90 % en la fecha acordada, etc. 
Los estándares provienen de tradiciones particulares que nos dicen qué esperar y por lo tanto de expectativas sociales. Estos estándares cambian con el tiempo y la mayoría son sociales, o sea pertenecen a la comunidad y obedecen a circunstancias históricas concretas.
Esto es evidente en los estándares de belleza, de comida sana, de éxito, etc. Hoy en día comer sano, no tiene las mismas medidas que hace 20 años atrás y están cambiando día a día.
Lo que hacen los líderes es traer nuevos estándares que antes no estaban disponibles para la comunidad.

3)      Especificar el dominio de acción  (¿En qué ámbito juzgo?) “El dominio de observación dentro del cual se emite el juicio”
Emitimos juicios dentro de un dominio particular. En el caso de Juan el dominio es en trabajo. Puede que no sea “responsable” en el cumplimiento de sus compromisos con su hijo o en el deporte. Muchas veces generalizamos al emitir un juicio, “soy tímido/a” , “los políticos son corruptos”, “los hombres no son confiables”, etc. Y nos cerramos posibilidades con nosotros mismos y de interactuar con otros, incluso de generar relaciones, basados en una o algunas experiencias pasadas.
El juicio debe evaluarse confinado al dominio particular en el cual fue emitido.

4)      Afirmaciones sobre conductas recurrentes, en el pasado, que lo respaldan; “Las afirmaciones que proporcionamos respecto de los estándares sostenidos”
Cuando disponemos de afirmaciones que nos permiten medir respecto de algún estándar en algún dominio particular de observación, podemos generar un juicio con fundamento.
Si no somos capaces de proporcionar afirmaciones, no somos capaces de fundar juicios. La afirmación genera confianza en el juicio y en quien los emite. Por el contrario, cuando este no se basa en acciones concretas, desconfiamos de la persona o la entidad que realiza el juicio.  Los lideres proveen suficiente fundamento a sus juicios, generando confianza.
Volvamos a Juan: Miramos el registro de entrada diaria a la oficina, y constatamos que el 95 % de las veces llegó puntual, incluso antes de lo requerido. Si miramos el juicio “soy tímida”, y mi estándar es “ponerme roja” el 80% de la veces que me enfrento a alguien que no conozco. Puedo constatar que es un juicio que tiene acciones que puedo mirar y validar. Y si decido trabajar ese espacio, puedo ir registrando, como puede ir variando ese estándar, para ir cambiando el juicio de mi misma.
A menudo fundamos los juicios con otros juicios, no vemos las acciones que lo sostienen, solo vemos los juicios que hacemos de ellos. En este caso es muy difícil poder cambiar el juicio o aprender de él, dado que no vemos acciones posibles a modificar.
Cuando fundamos juicios de comportamiento, apuntar a una sola instancia y depender de una sola acción podría ser insuficiente.

5)      Que no existen contra-afirmaciones. “ No encontrar fundamento suficiente para fundar en juicio contrario”
Las afirmaciones que somos capaces de proveer para fundar un juicio no garantizan que lo consideremos bien fundado.
Puede ocurrir que generemos una cantidad aún mayor de afirmaciones al intentar fundar el juicio contrario.  Por ejemplo, en el caso “soy tímida” al intentar fundar el juicio contrario, me doy cuenta , sólo me pasa con personas a quienes le doy autoridad, y no con amigos/as que vengo conociendo. En ese caso, lo que necesitamos es definir el dominio, y así acotar el espacio, donde quiero aprender.
A veces hacemos el juicio “los hombres no son confiables”, pues tuve una experiencia dolorosa donde me sentí traicionada. Y cuando comienzo a buscar acciones para fundar el juicio contrario, me doy cuenta que hay mas afirmaciones de confianza que desconfianza. Puede ocurrir que ese evento ha sido muy importante en mi vida, aun así, generalizar, me ha cerrado posibilidades en mi aproximación con el mundo masculino.

El poder de los juicios en el coaching
Ø  Los juicios son “ventanas al alma humana”
·      Los juicios que emitimos, revelan el tipo de observador que somos.

·      Los juicios nos permiten dar sentido y valor a nuestra existencia.

·      Nuestro modo de ser en el mundo, está enraizada en cómo vivimos los juicios que se tienen o tenemos de nosotros mismos.

Estas tres premisas, que son grandes declaraciones las llevaremos al coaching, como miramos el alma del coachee escuchando los juicios que emite, que hace de si mismo, de otros, de las circunstancias y situaciones. Como coaches, si ponemos atención a los juicios del coachee, nos permite entrar mas profunda y rápidamente a su alma.

Las dos caras de los juicios

·      Los juicios que emitimos, revelan el tipo de observador que somos.
Hablan mas de quien los emite, que a quien, quienes o qué estamos enjuiciando.  En el coaching, los juicios nos develan el ser del coachee, de lo que le importa o no.

Por ejemplo: si habla de “los sacrificios”,  ya nos da una pauta a mirar; si nos habla de lo justo o injusto;  de la “batalla”; de “que anda mas suelta” “equilibrio”, “estabilidad”.  Cada uno de esos juicios hablan de lo que le importa, desde donde está mirando la vida.
Son puertas donde el coachee nos esta revelando su ser, y por lo tanto podemos indagar en ellos.

“Desafiar juicios”
·      Nuestro modo de ser en el mundo, está enraizada en cómo vivimos los juicios que se tienen o tenemos de nosotros mismos.

Muchas veces en el coaching les decimos a los alumnos: “desafía los juicios del coachee”. Le estamos diciendo toma los juicios que trae e indaga en ellos.
Por ejemplo si un coachee habla de la vulnerabilidad, o autocontrol,  pareciera ser que sabemos de lo que está hablando, dado que hay un sentido común del término. ¿Y sabemos? ¿Será lo mismo para mi que para el? ¿Qué será lo que esta viendo que dice vulnerabilidad o autocontrol?
ü  Podemos indagar en las afirmaciones que sustentan el juicio,  acciones:
o   Dame un ejemplo de ...?
o   Qué acciones estará mirando que dice vulnerabilidad o autocontrol??

ü  Indagar en sus explicaciones, preguntamos por sus interpretaciones, que son otros juicios,  para saber de donde vienen.
o   ¿Qué interpretaciones tienes de… tu vulnerabilidad?
o   ¿Qué explicaciones tienes de…?
o   ¿Qué quieres decir con “…”?

ü  Indagar en su historia:
o   ¿De donde viene esa interpretación?
o   ¿Donde aprendiste la vulnerabilidad o el autocontrol?

ü  Indagar en el fenómeno en una dimensión mas profunda:
o   Qué te pasa con la vulnerabilidad en tu vida?

ü  Indagar en los juicios maestros
Los juicios se transforman en maestros, cuando tiñen mas de un dominio. Van de la mano con las creencias y “mandatos”.
o   En ocasiones nos encontramos con ciertos estereotipos de comportamiento, como “el/la salvador/a”, se hace cargo ; “la abnegada”, dar y dar sin pedir y recibir; “el/la mediador/a”, se hace cargo, etc, etc.
o   Otra manera de expresarse como actos declarativos, son las interpretaciones de cómo vivirse la vida, tales como: “la vida es una lucha”, “si no hay esfuerzo, no tiene valor”, “sacrificarse”, etc. Influyendo en todas sus acciones y relaciones.

ü  Indagar en las metáforas:
Asi como revelan, ocultan. Podemos jugar con las metáforas que nos trae el coachee, como una herramienta que devela el espacio poético, de lo que no tiene nombre, y así podemos hablar de “ello”.  Y en ocasiones es conveniente “aterrizarlo” para mirar que hay allí de su manera de vivirse la vida o lo que está viviendo en ese momento.
o   Por ejemplo: “tengo una camisa de fuerza”, “me estoy ahogando”, “entré al campo de batalla”, etc.
o   Hablame de eso “que te estás ahogando”…!

ü  Indagar para diferenciar el fenómeno de la explicación
Decimos que fenómeno, son los hechos, las afirmaciones y la explicación, la interpretación, los juicios que tengo del fenómeno.
o   Por ejemplo: “Pido y pido a mi familia y no me escuchan. Pareciera ser que no tengo autoridad.”
Como coaches requerimos estar atentos cuando el coachee trae el fenómeno con su explicación como si fueran parte de lo primero. Ahí está nuestra destreza de mostrárselo.
Por ejemplo:  “Para ahí. ¿Qué tal que miremos lo que me acabas de decir. “Pido y pido a mi familia y no me escuchan” es una parte … y tu explicación es “pareciera que no tengo autoridad”. ¿Podría haber otra?
Jugamos con el mundo interpretativo, para mirar otras posibilidades de accionar y emocionar, dado como lo está mirando el coachee, no son posibles.  
En otras ocasiones es mas evidente aun: dicen ” “porque” no tengo autoridad”. Son veredictos, que no permiten cambio ni movimiento. Pareciera ser que la explicación le pertenece al fenómeno. ¿Será así?. La explicación le pertenece al que la realiza.
Esta distinción en el coaching es fundamental para lograr aprendizaje en el coachee. Su manifestación es parte de la transparencia del coachee, que al hacerlo evidente, produce un gran alivio y nuevos mundos posibles.
Como vemos esta distinción linguísitica de los juicios trae un mundo a la mano, del cual los coaches necesitamos develarlo con finura y precisión.







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7 comentarios:

clau dijo...

Muy buen aporte! Gracias por los ejemplos concretos de Juicios y como abordarlos desde el Coaching. Saludos cordiales.-

Unknown dijo...

3 ejemplos de juicios maestros y dónde se escucha hablar de juicios maestros

Unknown dijo...

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Unknown dijo...

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Unknown dijo...

Excelente articulo! Muy claro y preciso los ejemplos! Gracias!!