domingo, 3 de noviembre de 2013

Taller de Biología y Coaching: Buenos Aires

Vengo llegando llena de gratitud, de Buenos Aires, donde fui invitada por la comunidad de coaches de Newfield, para hacer un taller de Biología y Coaching.

Previa a mi partida, tuve  la suerte y el honor de participar de un mini taller con Nana Schnacke, el mismo día lunes, que volaba a BA. Fue una inspiración maravillosa. A sus 80 y algo… con su pelo largo y sus ojitos diminutos, todo lo ve…y mas aún…todo lo dice.

Vengo trabajando hace algunos años, cómo aproximar los síntomas y enfermedades a las conversaciones de coaching. Mirando como los coaches tocamos las heridas del alma. Muchas veces las limpiamos, nos quedamos ahí acompañando  el dolor u ardor.  La costura o “sutura”… la hacemos en conjunto…sin anestesia, pues ya no la necesita!.
A diferencia de los médicos, que curan,  nosotros podríamos decir que “sanamos”.  Y podemos también sanar el alma cuando el cuerpo duele.

La Dra. Schnacke, nos hablaba del mundo causalista en que vivimos, el mundo de la guerra, de matar los dolores, los síntomas.  Decía… “confíen en el “órgano”, no en la medicina”, dicho por una Dra.  “La medicina actual mata moscas con balazos”.!!

Nos invitaba a aprender de nuestro cuerpo, de nuestros órganos. Si estaba doliendo, o enfermando, escucharlo y conocerlo, como alguien se interesa en su amado.   Y mirarlo en el aquí y el ahora, desde una mirada Gestáltica.

Por ejemplo:
Ataque de pánico… es sensación que se van a morir.. Concentrarse.
Siente el corazón latiendo.
Algo la asustó y su corazón está diseñado para defendernos de cosas peligrosas.
La autoestructuración del organismo preparado para los peligros.
Como distinguir los miedos reales, y lo imaginarios? Los vivimos de igual forma. músculos . No necesitamos decirle nada a nuestro organismo, pues ésta sabe como defenderse frente a las amenazas. La sangre se va a las extremidades ya sea para atacar o huir.
Confiar en que nuestro organismo tiene las respuestas. Y confiamos mas en la pastillita o en el recetario.

Hizo un par de ejercicios de trabajar con el órgano, cambiando de silla, siendo el órgano, y también interrogándolo. Hablándole lo que tenía que saber del órgano.
Esto me inspiró para mi taller en BA.

Taller:
Comenzamos con una meditación para conectarse con los órganos.
Cada uno trajo aquello que mas le duele, molesta, enferma.
Y lo fuimos mirando. Desde diferentes perspectivas.
-       Los músculos de la espalda
-       La rodilla
-       Las cervicales,
-       Colon irritable (8)
Los planos
Sentido común
Para qué


Músculos espalda
Rodilla derecha
Cervicales
Colon irritable
Planos
Arriba,
Abajo/derecho
Arriba/
Interior/
Consistencia
blando
Semi duro
duro
blando
Relación con la voluntad
dependiente
Independiente
independiente
dependiente
Sentido común
Movimiento
Doblar, arrodillarse
Sostener la cabeza
Digerir lo que ingerimos

Mirada analógica
Peso, tensión, carga mas allá de lo posible
 Simetría entre la humildad y la soberbia
Reforzar con huesos adicionales para sostener mis “rollos”.
Dejar entrar y aceptar aun lo que me irrita.

Fue poderoso, poder mirar en conjunto lo que podíamos sacar de estas cinco miradas.
Le agregamos el conocimiento que cada uno tenía de su órgano, que era muy general.

Y ahora la pregunta del millón… como ejercitar esto desde la mirada del coaching?
Ejercitamos:
Coach/coachee.
Nos centramos con una meditación, donde el coachee se posicionaba como el órgano en cuestión. Y el coach con su rol de servir y acompañar a su coachee.

Coachee es el órgano. Habla en primera persona, singular, presente.
Coach… pregunta, indaga. Mientras mas preguntas… sobre lo que le pasa… como es…con quien se relaciona… como se siente… etc. Etc, todo eso que los coaches aprendemos muy bien. Esta indagación duró 10 minutos.
Luego, le ofrece una interpretación y se queda ahí otros 10 minutos.
Y luego cambian de roles coach/coachee.

Lo que ocurrió fue muy poderoso. El camino es muy directo a lo que nos duele, nos irrita. El coachee va descubriendo a través de las preguntas hacia donde va el tema.
Por ejemplo: En el caso del colon irritable, el poner límites, decir No, el querer agradar fue un tema recurrente.

Y para cerrar esta experiencia, acordamos con estos alumnos y ahora a ustedes lectores… el “abuenarse” con ese dolor… con ese síntoma… esa enfermedad… y a escucharla…y para eso es necesario dejarla un rato que grite!!!.